Hoy encendemos el fuego para preparar un clásico de La Mancha que conquista a toda la familia: el gazpacho manchego. Un guiso sencillo y sabroso cuyo secreto está en las tortas cenceñas que se empapan del caldo y en el punto justo de especias.

Lo preparo con pollo y conejo para un sabor rico y equilibrado, perfecto como plato de domingo. ¡Cucharada, tortita y felicidad!
Ingredientes
Para 4 personas necesitarás 2 paquetes de tortas cenceñas manchegas (175 g cada uno), medio pollo, medio conejo, medio pimiento rojo, 300 g de tomate triturado, 1 sobre de especias para gazpacho manchego (pimienta negra, cayena, tomillo, mejorana, clavo y nuez moscada), 1.400 ml de caldo de cocer la carne, 4 ajos, 1 cebolla pequeña, 5 champiñones, sal y aceite de oliva virgen extra.
Preparación
Sofríe en una cazuela honda el pollo y el conejo troceados. Añade el pimiento rojo en dados, rehoga y cubre con agua junto con el sobre de especias. Cuece hasta que la carne esté tierna. Desmenúzala si prefieres comerla sin huesos.
En otra cazuela, sofríe los ajos laminados, la cebolla picada y los champiñones; sala, agrega el tomate y cocina unos minutos. Incorpora la carne, el pimiento y 1.400 ml del caldo de la cocción.
Añade las tortas cenceñas y cuece unos 12 minutos, hasta que el caldo se absorba y el guiso quede espeso y meloso.
Sirve bien caliente.
