Los viernes me gusta darme pequeños caprichos culinarios, esos que durante la semana cuesta encontrar tiempo para preparar entre comidas, casa y las peques. Y hace un par de viernes me apeteció muchísimo una coca de verduras.

Las verduras son parte imprescindible de nuestra mesa, y en casa las adoramos. Esta coca es perfecta para una cena ligera, un picoteo sano o incluso para llevar en un tupper. Además, si no sois muy fans de las verduras, podéis adaptarla con otros ingredientes como jamón cocido, bacon, atún o anchoas. ¡Imaginación al poder!
Ingredientes
Para la masa:
- 1 vaso de aceite de girasol
- 1 vaso de cerveza
- 1 cucharadita de sal
- Harina (la que admita, aprox. 400 g)
Para cubrir la coca:
- 400 g de tomate frito casero
- ½ berenjena en rodajas
- ½ calabacín en rodajas
- 1 pimiento verde en rodajas
- Champiñones laminados
- Tiras de pimiento rojo
- Mozzarella rallada
- Sal
- Chorrito de aceite de oliva virgen extra
Preparación
- Precalienta el horno a 220 ºC.
- En un bol mezcla los ingredientes de la masa hasta obtener una mezcla homogénea.
- Sobre una superficie enharinada, estira la masa con un rodillo y colócala sobre una bandeja con papel de horno.
- Pincha la masa con un tenedor y hornéala hasta que empiece a dorarse ligeramente. Retira y reserva.
- Extiende el tomate frito sobre la masa horneada.
- Coloca las verduras al gusto, sazona y añade un chorrito de aceite.
- Espolvorea con mozzarella rallada y vuelve a hornear hasta que el queso se funda y las verduras estén en su punto.
El resultado es una coca crujiente por abajo, jugosa por arriba y llena de sabor. ¡Riquísima!
