Estas costillas a la miel son una de esas recetas que conquistan a todos los comensales. Perfectas para preparar cuando tienes invitados, su mezcla de sabores dulces y aromáticos las convierte en un plato espectacular.

Gracias a la combinación de miel, ketchup y brandy, la carne queda tierna, caramelizada y llena de matices. Esta receta se la debo a mi amiga Charo Bosch, que me enseñó a prepararlas y desde entonces se han convertido en un clásico en casa.
Ingredientes
- 1 kg de costillas de cerdo
- Romero
- Hierbas provenzales
- Pimienta
- Miel
- Salsa ketchup
- 1 vasito de brandy
- ½ vasito de agua
- Sal
Preparación
- Precalienta el horno a 220 ºC. En una bandeja, añade un poco de agua.
- Salpimenta las costillas, espolvorea con romero y hierbas provenzales, y colócalas con el hueso hacia arriba. Hornea durante 10 minutos.
- Saca la bandeja, unta las costillas con ketchup, riégalas con brandy y hornea 30 minutos más.
- Pasado ese tiempo, dales la vuelta, píntalas con una mezcla de ketchup y miel, y si es necesario, añade un poco más de agua a la bandeja.
- Hornea 45 minutos adicionales, regándolas de vez en cuando con su propio jugo para que queden bien jugosas.
- Al servir, riégalas con su salsa para potenciar el sabor.
El resultado: unas costillas doradas, tiernas y con un toque dulce irresistible. ¡Imposible comer solo una!
