Cuando empieza la temporada de calabaza, rara es la semana en la que no aparece por mi cocina. Además de su sabor dulce y suave, es una verdura llena de vitaminas A, B y C, minerales y mucha fibra.

Asada está deliciosa, pero en cremas, bizcochos y guisos se convierte en un ingrediente espectacular. Hoy quiero invitaros a preparar mi crema de calabaza, un plato imprescindible en los días fríos.
En casa solemos acompañarla con morcilla de arroz de Monreal del Campo, pero podéis prescindir de ella o sustituirla por otro complemento. ¡Vamos a por una crema reconfortante y deliciosa!
Ingredientes
- 600 g de calabaza limpia troceada
- 1 puerro
- 2 cebolletas
- 1 patata
- 2 zanahorias
- Caldo de pollo (o caldo de pollo, pavo y verduras)
- Sal
- Aceite de oliva virgen extra
- 100 ml de nata para cocinar
- Nuez moscada
- Pimienta molida
- Morcilla de arroz (opcional para acompañar)
Preparación
- Trocea la calabaza, el puerro, las cebolletas, la patata y las zanahorias.
- Rehoga todas las verduras en una cazuela con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.
- Cubre con caldo de pollo y deja cocer unos 20 minutos.
- Retira un poco de caldo y resérvalo para ajustar después la textura.
- Tritura las verduras hasta obtener una crema fina. Añade la nata y vuelve a batir.
- Lleva de nuevo al fuego y condimenta con nuez moscada, pimienta y sal al gusto. Cocina unos minutos más y reserva.
- Corta la morcilla en rodajas gruesas y márcalas en una sartén con un chorrito de aceite.
- Sirve la crema caliente y corona cada plato con la morcilla de arroz.
Una crema reconfortante, suave y absolutamente deliciosa para disfrutar en los días de frío.
