Este tiramisú sin huevo crudo mantiene todo el sabor del postre italiano clásico, con capas de bizcocho empapadas en café y una crema suave de mascarpone. Es una alternativa cremosa, sencilla y perfecta para preparar con antelación.

En esta versión, la crema se prepara con nata montada y mascarpone, sin utilizar huevo crudo. El bizcocho de soletilla sí lleva huevos, pero se hornea por completo antes de montar el postre.
Ingredientes
Para el bizcocho de soletilla
- 4 huevos.
- 4 cucharadas de azúcar.
- 4 cucharadas de harina.
- Unas gotas de vinagre o limón.
- Una pizca de sal.
Para el tiramisú
- 200 g de queso mascarpone.
- 200 ml de nata para montar.
- 150 g de azúcar.
- El zumo de medio limón.
- Cacao en polvo.
- Café endulzado.
Preparación
Bizcocho de soletilla
Precalienta el horno a 180 °C y separa las claras de las yemas.
Monta las claras a punto de nieve con una pizca de sal y unas gotas de vinagre o limón. Cuando estén firmes, añade el azúcar poco a poco y continúa batiendo.
Incorpora las yemas y la harina, mezclando con movimientos suaves y envolventes para que la masa no pierda aire.
Forra un molde rectangular con papel de horno, extiende la mezcla y hornea durante 11 o 12 minutos. Retira el bizcocho y déjalo enfriar por completo.
Crema y montaje
Monta la nata con el azúcar. Añade el queso mascarpone y el zumo de medio limón, mezcla hasta obtener una crema homogénea y resérvala en la nevera.
Corta el bizcocho por la mitad. Coloca una de las piezas en un molde o fuente y humedécela con el café endulzado, ayudándote de un pincel.
Extiende una capa de crema, coloca encima el otro trozo de bizcocho y termina con otra capa de crema de mascarpone. Espolvorea generosamente con cacao en polvo.

Deja enfriar el tiramisú en la nevera durante varias horas antes de servirlo. El reposo ayuda a que el bizcocho absorba el café y a que la crema adquiera una textura más firme.
Un postre italiano cremoso, aromático y sin huevo crudo en la crema.