Las naranjas confitadas son un ingrediente imprescindible en numerosas recetas de repostería navideña, especialmente en el Roscón de Reyes.

Prepararlas en casa marca una enorme diferencia: su aroma, su textura y su sabor no tienen nada que ver con las que se compran ya hechas. Además, son muy versátiles y perfectas para bizcochos, flanes y otros postres.
Ingredientes
2 naranjas, 260 g de azúcar y 300 ml de agua.
Preparación
Lava bien las naranjas, frótalas con un cepillo y córtalas en rodajas o gajos. Para la primera cocción, hiérvelas 5 minutos en agua con una cucharadita de sal; escúrrelas y enjuágalas suavemente.
Para la segunda cocción, coloca en una cazuela ancha el agua, el azúcar y las rodajas de naranja. Cuando hierva, baja el fuego y cuece durante 1 hora y 15 minutos, moviendo la cazuela con suavidad sin manipular las rodajas.
Apaga el fuego y deja reposar hasta el día siguiente.
Ponlas sobre una rejilla para que escurran y enfríen.
Después, envuélvelas en film transparente y guárdalas en el frigorífico o congélalas para disponer de ellas durante todo el año.
