La receta de hoy es tan sencilla que, en un principio, no pensaba publicarla. Pero varias personas me la han pedido y he pensado que merecía su propio espacio en el blog. Con solo dos ingredientes principales y un puñado de básicos de despensa, se consigue un plato increíble.

Estos calamares encebollados forman parte de mi tradición familiar: la receta pasó de mi abuela a mi madre, y de mi madre a mí. Y como todo plato sencillo, la clave está en usar calamares de buena calidad. Si ellos son buenos, el resultado será espectacular. Preparad pan, porque lo vais a necesitar.
Ingredientes
- 1 kg de calamares
- 3 cebollas grandes
- 2 hojas de laurel
- Sal
- Pimienta molida
- Aceite de oliva virgen extra
- 250 ml de vino blanco
- 100 ml de agua
Preparación
- Limpia muy bien los calamares y córtalos en rodajas. Las patas puedes dejarlas enteras si son pequeñas, o cortarlas si son grandes.
- Coloca los calamares en una cazuela baja y salpimienta.
- Añade las cebollas picadas, el laurel, un buen chorro de aceite de oliva, el vino blanco y el agua.
- Cocina a fuego lento entre 45 y 60 minutos, hasta que la cebolla esté muy tierna y los calamares suaves y jugosos.
Un plato humilde y delicioso que demuestra, una vez más, que las recetas sencillas pueden ser auténticos tesoros.
