El membrillo es uno de esos frutos que, al transformarse en dulce, se convierte en un auténtico manjar. Su sabor combina de maravilla con quesos, tostadas o postres, y hacerlo en casa marca una diferencia enorme frente al comercial.

Esta receta, sencilla y muy aromática, es ideal para preparar en los meses fríos.
Ingredientes
800 g de membrillo limpio, 1 limón pelado y sin pepitas, 500 g de azúcar blanco, 100 g de azúcar moreno.
Preparación
Lava, pela y trocea los membrillos, teniendo en cuenta que son bastante duros. Pela el limón, retira las pepitas y ponlo en la Thermomix.
Añade 400 g de membrillo, 250 g de azúcar blanco y 50 g de azúcar moreno. Incorpora después los otros 400 g de membrillo junto con el azúcar restante.
Da unos golpes de turbo para triturar y programa 30 minutos a 100º con velocidad alta. Cuando ya esté bien triturado, baja la velocidad a 5–6.
Cuando espese y deje de salpicar, retira el cubilete para facilitar la evaporación.
Una vez listo, vierte la mezcla sobre moldes con papel vegetal y deja enfriar en la nevera hasta que endurezca.
También puedes usar un molde rectangular tipo plum cake.
