Estos pastelitos de crema son un bocado sencillo, crujiente y perfecto para acompañar el café. Se preparan con obleas rellenas de crema pastelera casera, se fríen y se terminan con una fina capa de azúcar.

La receta es otra de las ideas de Charo Bosch, mi profesora. Si dejamos preparada la crema pastelera con antelación, tendremos el postre listo de una manera muy rápida y sin complicaciones.
Ingredientes
- Obleas para empanadillas
- 500 ml de leche
- 4 huevos
- 225 g de azúcar
- 50 g de harina
- 1 rama de canela o vainilla, según el aroma que prefieras
- Aceite de girasol para freír
- Azúcar para rebozar
Preparación
Comienza preparando la crema pastelera. Calienta en un cazo la mitad de la leche con el azúcar y la rama de canela o la vainilla.
En un bol, mezcla el resto de la leche con la harina y los huevos hasta obtener una preparación homogénea y sin grumos. Incorpórala al cazo y cocina a fuego medio, sin dejar de remover, hasta que dé un hervor y espese.
Retira la crema del fuego y deja que se enfríe. Coloca una cucharadita en el centro de cada oblea, dóblala y cierra bien los bordes para evitar que el relleno se salga durante la fritura.
Fríe los pastelitos en abundante aceite de girasol caliente hasta que estén dorados. Déjalos escurrir sobre papel absorbente y, mientras todavía estén templados, rebózalos en azúcar.
Prepáralos con la crema pastelera ya fría: resultarán más fáciles de cerrar y conservarán mejor su forma.
